¿Cómo estar a la delantera?

 

 

 

 

 

 

 

 

Para quienes desean adelantarse y avanzar en su trabajo, estar a la delantera es una fuerza que nos destaca del resto. Ciertamente, pasar inadvertido, sin grandes proyectos, cuando la industria va en la dirección opuesta, no traerá ningún dividendo. Hoy el mercado laboral evoluciona, las tendencias cambian y los clientes tienen nuevas necesidades. Estar a la delantera nos da autoridad, poder decisional y una ventaja competitiva, no sólo en nuestro lugar de trabajo, sino también en nuestro campo de desarrollo.

Ahora bien, el estar a la delantera no es gratis. Nos exige mucha disciplina y muchos desvelos, explorando más allá de nuestras fronteras, pues el mercado laboral se ha vuelto mucho más competitivo, nos exige pensar en forma crítica, actuar proactivamente, ser autovalentes y darnos cuenta dónde y cuándo llegar con soluciones creativas e innovadores en nuestro lugar de trabajo.

Así, no sólo seremos reconocidos como profesionales competentes, sino que como colaboradores invaluables, lo cual nos da mucho poder de negociación y nos abre muchas oportunidades, tanto a nivel nacional como internacional. En base a mi propio crecimiento profesional, propongo las siguientes estrategias:

Sé un profesional confiable – Esto te exige seguir las normas y no depender de intermediarios (tú con tus propios recursos). Las personas confiables se constituyen en activos apreciados para cualquier industria. También te exige no esparcir, ni ser parte de rumores y enfrentar los eventuales conflictos laborales, con herramientas propias. Este atributo también te exige estar presente, cuando hay que colaborar, sin esperar a que alguien te lo pida.

Adicionalmente, demostrar interés en lo qué está pasando en tu equipo y tener la disposición para colaborar, te ayuda tremendamente a estar a la delantera. En esta misma línea, compartir nuevos aprendizajes en el momento preciso, impresiona a todos, tanto a colegas como a superiores.

No temas a compartir tus ideas – Si tienes nuevas ideas, compártelas. Nuevamente, siempre habrán espacios y momentos para compartir dichas ideas, pero, si quieres ser reconocido y no pasar como un trabajador más, debes compartirlas. Por ejemplo, si tienes grandes ideas para resolver algún problema o un proyecto innovador factible de implementar, compártelas, de manera profesional, con mucha evidencia y datos duros. De este modo, tus ideas convencerán y tú brillarás como un recurso humano invaluable, que resulta caro dejar partir.

Si encuentras detractores, no te amilanes, no pares y sigue insistiendo, pues las buenas ideas siempre se impondrán. De hecho, mi experiencia laboral está colmada de buenas ideas e innovaciones, que han revolucionado los ambientes y las prácticas corporativas.

Aprende de manera continua – Puede que conozcas la frase “aprendizaje a lo largo de toda la vida” o “life-long learning”, pero eso no significa que seas un aprendiz permanente. Para mantenerte a la delantera, necesitas aprender no sólo de tu área disciplinar, sino de muchas otras. Para ello, podrías inscribirte en algunos cursos de entrenamiento, sin importar si ya has estudiado algo relacionado anteriormente. También podrías participar en alguna comunidad de aprendizaje, en donde se aborden temas de tu interés o simplemente lee artículos relacionados. Mientras más te eduques, más valorado serás en tu equipo.

Por otra parte, no olvides compartir tus nuevos aprendizajes y la información nueva, a la cual accedes. Sin embargo, no compartas sólo por compartir, ten siempre en mente un objetivo transformacional en los demás.

Entrega retroalimentción genuina – Cuando tu jefe, te pida alguna retroalimentación u opinión, responde de manera oportuna y constructiva. Entrega retroalimentación, que verdaderamente sea un aporte al equipo. No valen los comentarios triviales o diplomáticos. Debes enfocarte en temas específicos, en donde exhibas dominio disciplinar y competencial, que generen un cambio transformacional, pues los jefes nunca te preguntarán por preguntar. Ellos siempre buscan evidencias de desempeño. Por tanto, sé cuidadoso a la hora de retroalimentar u opinar.  Ciertamente, evita el sesgo y la autocomplacencia, sólo así destacarás.

Por otra parte, si nadie te pide retroalimentación, siempre habrán los espacios y tiempos para ofrecerla. Este es un claro indicador de los profesionales, que han llegado a la cota superior de la curva de rendimiento.

Nunca procrastines, ni menos presentes excusas – La procrastinación y las excusas son indicadores de irresponsabilidad, desgano, apatía, flojera, inactividad o falta de disposición. A ningún jefe le gusta recibir correos, en los cuales les solicitas nuevos plazos o presentes excusas de cualquier tipo.

Ten en cuenta que las conductas anteriores podrían arruinar tu carrera y tu imagen ante superiores y pares. Ahora bien, si por alguna razón has caído en dichas faltas, sugiero dos simples estrategias:

  • Mantenerte actualizado sobre tu trabajo o tareas. Seguramente, en tu equipo habrá un sistema de comunicación orientado precisamente a que te mantegas informado. No andes preguntando por allí, ni menos pidiendo que alguien te informe.
  • Hacer un listado de prioridades. Claramente, si estás en más de un trabajo, tú eres el único responsable de esa decisión. Esto significa que cada trabajo merece igual dedicación y calidad en su entrega.

Conviértete en un colaborador destacado – Los buenos colaboradores, principalmente, colaboran. A diferencia de otros que trabajan o ejecutan tareas. Ciertamente, estos profesionales están siempre a la delantera, siendo valorados no sólo por sus superiores, sino también por sus pares. Además, siempre los vemos interactuando, contribuyendo en nuevos proyectos y apalancando el cambio. No importa cuán exigente sea tu jefe, debes adaptarte y seguir su ritmo. Normalmente, la industria requiere profesionales con alta adaptabilidad, proactividad y ética laboral.

Entonces, el estar a la delantera no sólo te hará crecer en tu trabajo, sino potenciará significativamente tu carrera profesional, ayudándote a ser un agente efectivo de cambio, tanto en tu vida personal como laboral.

 

Acerca de Fernando Vera

Soy Doctor en Ciencias de la Educación, c/m en evaluación y acreditación. Por sobre todo, me motiva el cambio transformacional de personas y organizaciones.
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