¿Cómo ser un miembro efectivo en un equipo docente?

Biodata_FernandoPara trabajar de manera efectiva al interior de un equipo docente, necesitamos comprender el enfoque de trabajo y los procesos definidos por el equipo para lograr sus objetivos. Una de las habilidades básicas para ser un miembro efectivo es demostrar fuertes habilidades comunicativas, pues, si vamos a transferir la habilidad de trabajo en equipo a nuestros estudiantes, debemos evidenciar dicha habilidad en nuestra práctica. Veamos algunas características de la competencia comunicativa que necesitamos dominar para funcionar exitosamente en grupos colaborativos pequeños.

¿Qué hacen los comunicadores efectivos?

  •  Pueden explicar sus propias ideas, con facilidad.
  • Expresan sus sentimientos abiertamente, sin ser amenazantes.
  • Escuchan atentamente a los demás, caracterizándose por entregar siempre retroalimentación constructiva.
  • Saben cómo captar la atención de los demás y son muy persuasivos, ya que normalmente manejan suficientes datos duros para respaldar lo que dicen.
  • Tienden a formular muchas preguntas para clarificar las ideas y emociones de los demás.
  • Pueden percibir lo que los demás sienten, basándose en su lenguaje no verbal.
  • Pueden iniciar conversaciones cuando ven que los procesos no están siguiendo el camino trazado, alentando a los demás miembros del equipo a hacerlo bien.
  • Se reúnen periódicamente para compartir ideas, percepciones, etc. Esta práctica es un DEBER. No plantear los puntos de vista en los espacios establecidos, puede ser destructivo para el funcionamiento productivo del equipo.

Aunque los estudiantes pueden adquirir muchas de las habilidades descritas anteriormente en sus interacciones sociales informales, es una ventaja competitiva demostrarles, in situ, que nosotros las manejamos adecuadamente, tanto de manera explícita (currículum prescrito) como implícita (currículum oculto). No hay mejor aprendizaje que aquel que se produce imitando y siguiendo buenos modelos.

¿Qué necesitamos para crear un clima saludable al interior de un equipo?

Para trabajar de manera exitosa, los miembros de un equipo deben demostrar un sentido de cohesión o, como dicen los franceses, “espíritu de cuerpo”. La cohesión es evidente cuando exhibimos las siguientes capacidades:

Apertura: Los miembros efectivos necesitan conocer a los demás miembros, especialmente a aquellos que tienen intereses e historias distintas. No creo que los equipos se construyan por compartir intereses en común. Muy por el contrario, el equipo nos mantiene cohesionados en torno a una visión compartida, que nos permite lograr con éxito los objetivos y metas trazadas. Además, los miembros efectivos son más abiertos a las nuevas ideas y a los puntos de vista divergentes; escuchan a los demás y comprenden sus ideas; y también saben cómo equilibrar la necesidad de estar cohesionados dentro del equipo con la necesidad de expresarse individualmente.

Confianza: Los miembros efectivos confían en los miembros del equipo y en su líder. Sólo es posible desarrollar un sentido de confianza mutua cuando compartimos nuestras ideas con respeto. En realidad, los equipos se construyen sobre la base de la confianza mutua. También siento que la confianza se construye cuando tenemos un sentido de autorregulación, que nos obliga a cumplir con los procesos del equipo.

Disposición a aprender: Considerando los permanentes cambios y desafíos a los cuales nos vemos enfrentados a diario, para tener éxito en un equipo, es esencial tener la necesidad de aprender de manera permanente y estar dispuestos a romper con ciertos esquemas mentales, que nos impiden crecer y diversificarnos. Nadie podría estar en contra de la idea que quienes son más abiertos al aprendizaje, re-aprendizaje, y des-aprendizaje son mejores colaboradores que quienes se resisten al cambio. Los miembros efectivos normalmente asumen la incertidumbre como una oportunidad para seguir desarrollándose y la aprovechan. Creo que no es posible crecer en ningún ámbito si no tenemos la necesidad de aprender.

Apoyo: Los miembros efectivos demuestran apoyo incondicional y son leales, tanto a los demás miembros del equipo como a su líder; se apoyan mutuamente; y reconocen cuando es necesario colaborar. No esperan a recibir instrucciones o asignaciones, simplemente se adelantan proactivamente. No se ven a si mismos como competidores, sino como colaboradores. Creo que este apoyo debiera ser evidente desde la etapa de formación del equipo.

Respeto: Los miembros efectivos comunican sus opiniones, respetando los puntos de vista de los demás. El respeto es otro pilar importante sobre el cual se construyen los equipos. Por cierto, el respeto también se relaciona con el apego de los miembros a la normativa establecida para el normal funcionamiento del equipo.

Estrategias de trabajo en equipo en el aula

Asumiendo que comprendemos el verdadero sentido y alcance del trabajo en equipo, podemos modelar con el ejemplo, a través de diversas estrategias, para así estimular a nuestros estudiantes a desarrollar esta tan necesaria habilidad. A continuación, comparto algunas estrategias que podrían ser útiles en el contexto de aula:

  • Asignar actividades de trabajo grupal o en pareja de manera que los estudiantes interactúen con compañeros/a con diferentes intereses e historias.
  • Diseñar actividades que rompan el hielo y promuevan la toma de conciencia y la reflexión al interior del equipo.
  • Estimular a los estudiantes a participar en las diversas actividades, de manera activa y comprometida.
  • Promover entre los estudiantes la capacidad de preguntar y preguntarse los unos a los otros.
  • Promover entre los estudiantes la capacidad de escucha activa y asegurarse que todos hablen en el equipo.

Por otra parte, una de las prácticas que cultivo con mis estudiantes es la capacidad de entregar y recibir retroalimentación constructiva. Por cierto, esto supone crear actividades que involucren dar y recibir retroalimentación entre los miembros de un equipo. Otra práctica que cultivo, como autoconocimiento y desarrollo personal, es la reflexión, que estimulo también en mis estudiantes y, en general, en todas las personas con quienes me relaciono. Como sabemos, la reflexión refuerza el pensamiento crítico y ayuda a construir equipos de alto rendimiento.

Finalmente, me gustaría compartir con ustedes un conjunto de preguntas, que podría servir para guiarlos a transformarse en miembros efectivos de cualquier equipo de trabajo.

Preguntas para valorar el clima del equipo

El clima de un equipo constituye su personalidad, en términos de patrones de comportamiento de sus miembros. Se trata de un importante factor que determina la efectividad del equipo. Para ayudarte a evaluar tu propio patrón de comportamiento al interior de un equipo, te invito a responder las siguientes preguntas, con la mayor honestidad posible.

Preguntas personales:

  1. ¿Qué ha sido lo que más y menos has disfrutado de conocer a los miembros del equipo?
  2. ¿Cómo evalúas tu actitud hacia el estilo y enfoque de trabajo de tu equipo?
  3. ¿Cómo crees que funciones al interior del equipo?
  4. ¿Cuál es tu idea de “enfoque sistémico”?
  5. ¿Tienes el hábito de reflexionar? Si no, ¿por qué no?
  6. ¿Contribuyes regularmente con ideas para apoyar la consecución de los objetivos del equipo?
  7. ¿Cómo demuestras confianza y apertura hacia los otros miembros del equipo y hacia sus ideas?
  8. ¿Das opiniones honestas? Si no, ¿por qué no?
  9. ¿Cuánto crees que puedes confiar en el equipo para conseguir los objetivos?
  10. ¿Cómo te aseguras que los miembros del equipo se sientan apoyados, motivados y apreciados por su trabajo?
  11. ¿Cómo te aseguras que todas las voces del equipo sean escuchadas?
  12. ¿Participas animadamente en las discusiones? Si no, ¿por qué no?
  13. ¿Ves que los demás comprende tus puntos de vista?
  14. ¿Qué haces cuando alguien no tiene claro sus ideas?
  15. ¿En qué te focalizas cuando alguien habla?
  16. ¿Cómo mejoras tu capacidad de escucha activa?
  17. ¿Cómo respondes a las ideas de los demás?
  18. ¿Cómo respondes a tus propias ideas?
  19. ¿Tienes una misión personal? Si no, ¿por qué no?
  20. ¿Tienes una visión personal? Si no, ¿por qué no?

 Preguntas para valorar los procesos del equipo

Los procesos en un equipo se relacionan con la innovación (generación de nuevas ideas, procesos, métodos, herramientas, estrategias, etc.), la resolución de problemas (identificación del problema y propuesta de soluciones), la toma de decisiones (selección de la mejor solución), y la implementación (planificación y puesta en práctica de acciones efectivas). Los procesos son conducidos por el líder del equipo y funcionan bien cuando se comparte el estilo de liderazgo, se delegan tareas y se cumplen con los objetivos establecidos.

Presta atención a las siguientes preguntas desafiantes y trata de responderlas con apego al conocimiento de tu equipo. Si no eres capaz de responderlas efectivamente, tu desafío es entonces indagar.

Preguntas sobre el equipo:

  1.  ¿Cuál es la misión y visión del equipo?
  2. ¿Cuáles son las reglas y metas del equipo?
  3. ¿Qué cambios a estas reglas y objetivos podrían mejorar el funcionamiento del equipo?
  4. ¿Cuáles son los procesos del equipo?
  5. ¿Se establecen plazos fatales para la entrega de tareas?
  6. ¿Cómo se motiva a que todos cumplan las tareas que han sido asignadas?
  7. ¿Hasta qué punto los miembros del equipo siguen las orientaciones o instructivos que se entregan?
  8. ¿Hasta que punto las discusiones contribuyen al logro de los objetivos del equipo?
  9. ¿Cómo se toman las decisiones en el equipo? ¿Sobre qué aspectos?
  10. ¿Quién es el líder?
  11. ¿Hay participación comprometida o más bien forzada?
  12. ¿Qué conflictos han surgido en el equipo?
  13. En general, ¿tienden los miembros del equipo a actuar proactivamente? Si no, ¿por qué no?
  14. ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades del equipo?
  15. ¿En qué aspectos de los procesos se puede ser autónomo?
  16. ¿Qué se podría hacer para mejorar la productividad del equipo?
  17. ¿Qué espacios existen para el intercambio de opiniones y la reflexión?
  18. ¿Cuáles son los canales de comunicación del equipo?
  19. ¿Con que frecuencia se reúnen formalmente?
  20. ¿Cuáles son las competencias duras y blandas de los miembros del equipo?

Como vemos, ser miembro de un equipo nos impone grandes desafíos, que debemos estar dispuestos a asumir. Por lo demás, trabajar con docentes, bajo el esquema de equipo, es esencial para gestionar el cambio y el mejoramiento continuo. Por otra parte, para que los equipos sean efectivos, estos deben contar con miembros funcionalmente heterogéneos, que contribuyan generosamente con conocimiento e información diversa, pero también con vocabularios, patrones cognitivos y estilos distintos.

 

Acerca de Fernando Vera

Soy Doctor en Ciencias de la Educación, c/m en evaluación y acreditación. Por sobre todo, me motiva el cambio transformacional de personas y organizaciones.
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