¿Cómo será la educación después de la pandemia por COVID-19?

La mayoría de los académicos hemos vivido el cierre de centros educativos (escuelas, institutos, universidades).  En algunos casos, incluso hemos experimentado una baja en nuestros ingresos. Nadie fue capaz de predecir que la mayor disrupción en la educación del siglo XXI vendría desde un virus. Claro, por formación, algunos estabamos mejor preparados. En plena pandemia, muy pocos visualizan que, cuando se abran los centros educativos, probablemente, al inicio de la vuelta a clases presenciales, veremos una baja significativa de estudiantes, especialmente en los niveles iniciales. Esto debido al temor de los padres de que sus hijos se contagien. Y, a nivel de la educación terciaria, probablemente, veremos una tendencia hacia un enfoque más híbrido (parte presencial y parte virtual).
Sin duda, la pandemia por COVID-19 nos ha mostrado que el aprendizaje-enseñanza en línea puede transformarse en una herramienta que facilita el acceso al conocimiento y desarrollo personal de un amplio espectro de estudiantes, de todos los niveles educativos. Por tanto, es probable que también veamos una fuerte explosión de oferta acadámica de todo tipo, que buscará satisfacer las nuevas necesidades formativas y crear una nueva ecología del aprendizaje. De hecho, hay quienes creemos que esta nueva ecología del aprendizaje abrirá excelentes oportunidades para innovar en educación. Y, seguramente, muchos nos involucraremos en proyectos tecnológicos innovadores. Pero, habrán otros que seguirán haciendo lo mismo, como si nada hubiera pasado.
También es probable que muchas Instituciones de Educación Superior (IES) continuen innovando. Pero, habrán otras que simplemente se quedrán atrás por falta de visión y espacios para la creatividad de sus equipos docentes. A modo de ejemplo, en plena pandemia, a nivel local, observé un enfoque tecnológico muy restrigido en algunas IES, con decisiones tecnológicas desde arriba y poco diálogo con quienes están en la base. Por cierto, se valoran algunas propuestas tecnológicas, pero, lamentablemente, no observé participación en la toma de decisiones en esta materia. Tampoco observé alguna propuesta en la línea del flipped classroom – enfoque que podría haber sido una excelente solución. Con todo, también he visto a docentes cansados, pero, no de enseñar, sino de la burocracia y de la toma de decisiones curriculares inconsulta. Juntando los puntos, como decía Steve Jobs, todo parece indicar que hay que cambiar la fórmula y apostar a un enfoque mucho más participativo y colaborativo, intensivo en tecnologías y metodologías activas, pero, principalmente, centrado en la persona.

Acerca de Fernando Vera

Soy Doctor en Ciencias de la Educación, c/m en evaluación y acreditación. Por sobre todo, me motiva el cambio transformacional de personas y organizaciones.
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